Carta Raúl martinez – asociado JD Zaragoza

En España, andamos escasos de sosiego y de una armonía social, que se ve frustrada por una clase política sin escrúpulos y borracha de poder, que agita nuestras vidas y pone en riesgo nuestro futuro sin consecuencia alguna para ellos. Solo el pueblo paga las consecuencias de sus actos. También andamos faltos de libertad de información, sin censura alguna, y de debates libres también de toda censura totalmente necesarios para el desarrollo personal en cualquier pensamiento de todo individuo y así poder hacer gala de su libertad de expresión. Y aunque esta clase política posee y pone en práctica diferentes estrategias para conseguir los resultados deseados para sí mismos, los más importantes para mí son: La política del miedo, la distracción y división social.

La política del miedo es una estrategia comúnmente utilizada por algunos líderes políticos para obtener y mantener el poder. A través de la manipulación en las emociones de la población, estos líderes crean un ambiente de incertidumbre y preocupación que les permite justificar la toma de medidas extremas y autoritarias, de crear leyes que sometan a una parte de la población o a todo el conjunto de ésta misma, limitándola cada vez más y degradando su vida, además generar división social, (miedo a lo que otros piensan y votan). El miedo puede ser generado por amenazas reales, o retocadas. Al exagerar estos peligros y presentarlos de forma catastrófica, los líderes pueden infundir en la población o parte de ésta un sentimiento de urgencia y desesperación. Lo que les hace parecer la única solución posible.

Respecto a la división social, el votante se dirige a las urnas cada 4 años, aunque sea con la nariz tapada y la venda en los ojos, para votar a aquel que le promete que sus derechos y sus ideas se verán materializados y garantizados. Da incluso por pensar, que la victoria de unos será el castigo de otros, pues a pesar de que lo lógico sería que cuando un partido ganase las votaciones, éste gobernase para todos y no solo para los que le votaron, al final unos temen la derrota de su partido y otros celebran la victoria de suyo, naciendo así desde este conjunto cuatro años de esperanza hacia el » progreso, » mientras tanto, la otra parte se verá invadida por un sentimiento de sometimiento y perturbación en sus vidas durante esa candidatura y puede que en la siguiente, pero el castigo en realidad será para todos y no habrá progreso alguno, gobierne quien gobierne, sino como se ve a día de hoy, perdida de derechos, limitaciones en algunos de éstos, etc. No intentarán ser lo más imparciales posible y por supuesto, no harán de sus decisiones ninguna acción que busque el bien estar económico de todos, ni buscarán la tranquilidad y la unión en lo social, lo cultural también se verá afectado y la estrategia será siempre generar división social, señalando que las ideas del contrario son peligrosas cuando en realidad, las ideas del contrario solo son eso, ideas. Esta división social hace más débil al pueblo, que se ve distraído con discusiones en vez de construir debates desde el respeto y la tranquilidad, esto hace más fuerte al poder político que usará estos conflictos para poder seguir trabajando por sus propios intereses sin ser molestados por las masas. Otros votan nulo o en blanco pero, sea como sea y debido a la participación ciudadana en las votaciones, en cualquiera de los tres aspectos mencionados anteriormente, acaban por darle alas a un sistema que se nutre de la corrupción moral y ansía ante todo lo material y el poder.

En referencia a la distracción, el poder político y con la ayuda de los medios de comunicación, transmiten a la población una realidad que les perturbe o les haga entrar en conflicto y les distraiga de problemas reales que de verdad les afecta, forma de actuar que facilita la gobernabilidad del país. Los medios de comunicación se enriquecen a costa de esto, alimentados en parte, con dinero público. Y aunque es cierto  que la gente en su día vio que tipo de personas les gobernaban, que veían como les robaban a manos llenas, les mentían y los dirigían a la quiebra absoluta en todos los ámbitos, sigue habiendo un problema de memoria en nuestro país y gracias las distracciones, sumado a la creación de nuevos partidos políticos, con otros colores, otras siglas, otros discursos y demás, han conseguido que la gente se olvide pronto de todos esos hechos. La creación de nuevos partidos políticos, serviría para escuchar las preocupaciones de nuestra sociedad y ponerse al frente de la defensa de esta misma. Nada más lejos de la realidad, sino que para lo único que han servido, es para seguir generando cada vez más división social a pesar de todas las corruptelas e inmoralidades cometidas por ellos. Todavía me pregunto cómo hay gente que se sosiega diciendo » que para que roben los otros , es mejor que roben los suyos » Supongo que desde el autoengaño se puede llegar a cierta armonía con uno mismo, otra cosa es lo óptimo y positivo que sea esto para el individuo o el conjunto de la sociedad. Por eso es muy útil sacar a la luz desde los medios de comunicación, noticias de poco interés y engrandeciendo algo sucedido como si se tratase de una catástrofe y consiguiendo que aún así calen en gran parte de la sociedad para generar un insano e inútil debate y así evitar que se hablen de los verdaderos problemas de nuestra sociedad. Esa sigue siendo una constante para que la clase política pueda seguir atendiendo sus intereses y los de otras potencias mundiales y entidades supranacionales… Ya vuelve a estar el rebaño revuelto, ya se puede seguir gobernando. Nadie vive en paz. Poco importan los hechos, todo vale y para distraerse uno tiene un gran surtido donde elegir. Comunismo o libertad, él, ella y elle, Shakira y Piqué, los pechos de la cantante de Amaral, las brujas de Putin, el beso de Rubiales, etc. Eso sí, aquí de la inflación, del aumento de la deuda del país, de los altos precios de los alimentos, la alta tasa de paro, los trabajos precarios, unas pensiones a riesgo de desaparecer algún día y su edad máxima para poder jubilarse, meternos en un conflicto bélico sin ni siquiera contar con la opinión de la ciudadanía, el mercadeo con los votos conseguidos, los escándalos de políticos, el preocupante número de suicidios en nuestro país  y otras muchas cuestiones… De eso es mejor no hablar. Parece que no interesa, que no es importante. Parece que además, muchas de esas cosas se han normalizado y otras son tabú. Y gracias al ministerio de la verdad y con la participación de periódicos como Newtral y Maldita, fieles siervos de la clase política que son regados de cantidades de dinero público generosas, se puede censurar lo que diga o escriba cualquier persona independiente que no esté dentro de la realidad que ellos quieran mostrar a golpe de bulo. Ellos deciden que es un bulo y que no lo es. Ellos son la verdad.

No se han privado de decidir qué es de lo que hay que hablar, la distracción debe seguir prevaleciendo para ellos. También desde algunos programas de televisión y de radio, se han lanzado auténticos ataques de odio hacia grupos de la ciudadanía por no comprar ciertos discursos o por tomar decisiones en cuanto a las vacunas se refiere, como no querer inocularse  éstas mismas. Han jugado con la desesperación de los trabajadores del campo, politizando la situación de éstos mismos, de los transportistas, médicos y enfermeros, enfermos y mayores de edad que morían en las residencias en tiempos de confinamiento, las altas tasas de los autónomos, etc.

Por otro lado, una parte de la ciudadanía ha dicho basta. Una parte, que aunque pequeña, ha ido creciendo este último tiempo y arando poco a poco la tierra de lo que será algún día algo más justo para todos y aunque no perfecto, podría ser el comienzo de una España más fuerte e independiente.

Día tras día, van plantando las semillas de la concienciación y dan esperanza a aquellos que ya lo daban todo por perdido y que no sabían por dónde empezar para reparar semejante desastre.

Desde que España se vio encerrada en sus hogares por una pandemia mal gestionada , donde muchos personajes con poder aprovecharon para abusar de éste mismo y celebrar fiestas, mientras la ciudadanía estaba secuestrada en su casa, perdiendo gran parte de sus ahorros o todos éstos, mientras se cerraban negocios donde muchos ya no volvieron a abrir, donde muchos perdían su empleo, donde personas muy cercanas al poder político se aprovechaban para enriquecerse un poco más con productos que se suponían que eran de extrema necesidad, como es el caso de las mascarillas, y otras muchas más cuestiones … Desde que todo eso ocurría, empezaron a brotar las primeras voces. Los medios de comunicación no les han puesto las cosas fáciles. Los han tachado de todo: Neocomunistas, neofascistas, ultras, conspiranóicos, etc., también los han intentado ningunear… Pero estas voces no solo no han sido acalladas, sino que han cogido más fuerza y a día de hoy, se han multiplicado hasta tal punto, que mucha gente que no estuviese al tanto de cualquier información o noticia que les afectase, ahora lo estén desde un análisis más objetivo y sin sesgar dicha información. Ciudadanos de todo tipo de pensamiento, se han unido a estas voces, se están organizando y comienzan a forjar movimientos u organizaciones civiles en lucha de una España mejor. Una España más libre, sin pasaportes médicos, sin ciudades de quince minutos, sin totalitarismos… Una España más independiente de otras grandes potencias, con una economía más sana… La España de los agricultores, de los ganaderos, de los pescadores, de los médicos y enfermeros, de los autónomos, de las familias, de los jubilados… La España de todos, una España en donde haya una democracia formal y real.

Esta vez, me gustaría dedicarle este escrito en especial a todos los compañeros de Junta Democrática de España, a los de mi delegación y el resto de la península. A todas aquellas personas que dan cada día lo mejor de sí mismos.

Realizamos asambleas para organizar los actos y otros proyectos, creamos nuevos proyectos, pegamos carteles para darnos a conocer, organizamos debates, entrevistamos a la gente o a nuestros propios compañeros y al presidente de la organización. Crean canales de forma independiente para divulgar y compartir noticias, ideas, debates. Se preparan actos donde se reparten dípticos, hablan con la gente y se expresan libremente micrófono en mano. Nos hemos concentrado en Madrid y también nos hemos manifestado, en Murcia… Se hacen donaciones voluntarias, leen, se preparan, escriben artículos, entre otras muchas otras cosas… ¿Cómo puede ser posible que aún haya gente que diga que nadie está haciendo nada?

A todos vosotros compañeros y compañeras, gracias. Gracias por vuestro empeño, esfuerzo y constancia. Gracias a los organizadores de los eventos, manifestaciones y concentraciones, el gran esfuerzo y energía invertidos hace que éstos sean posibles. Gracias a todos los delegados por organizar los eventos de vuestras delegaciones y dejar que expresemos nuestros puntos de vista y opiniones. También gracias a todos los que participáis en los actos, a los grupos universitarios, a los que pegáis carteles esforzándoos porque se nos conozca. A los que tenéis canales independientes buscando informar e incluso hacer debates y entrevistas, o entretener y hacer crítica política desde el humor, a vosotros gracias también. Y a nuestro presidente, por el gran trabajo y esfuerzo que hace desde las redes sobre todo. Sois todos enormes, y un ejemplo de lo fuerte y valioso que es este país y por supuesto sus gentes.

El camino que hemos emprendido es duro y lleno de obstáculos. No es un camino fácil pero, lo que verdaderamente importa no suele ser fácil. Juntos seguiremos luchando por una democracia formal y real donde el pueblo sea verdaderamente soberano, donde haya separación de poderes, independencia judicial, representación directa, libertad de prensa y de expresión. No os rindáis, tened paciencia y seguir siendo constantes.

Raúl Martinez Sevillano

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